
Frédéric Erens quedó atrapado el martes por la noche en una cabina de baño del Parlamento Flamenco de Bruselas después de que se averiara la cerradura de la puerta. Como había dejado el teléfono en su escritorio, no pudo pedir ayuda. Una limpiadora lo encontró el miércoles a las 6 de la mañana y fue trasladado al hospital para recibir tratamiento por falta de oxígeno.
(Redacción: Bélgica / Política y Sociedad)
Un incidente inusual tuvo lugar en el Parlamento Flamenco de Bruselas, donde el diputado de Vlaams Belang Frédéric Erens permaneció encerrado durante 13 horas en una cabina de baño. Según informaciones publicadas por la prensa belga, todo ocurrió el martes por la noche, después de una reunión. Cuando quiso salir del baño para regresar a casa, la puerta no se abrió porque se había roto un resorte del mecanismo de cierre.
El teléfono, dejado deliberadamente sobre el escritorio
La situación se agravó porque Erens había dejado deliberadamente su teléfono inteligente sobre el escritorio para tomarse un descanso del dispositivo. Sin teléfono, no podía pedir ayuda. La mayoría de sus colegas ya se habían marchado a casa y sus gritos y golpes contra la puerta no fueron escuchados por las personas que aún se encontraban en el edificio.
Falta de oxígeno y agujeros en la puerta
Durante la noche, la situación se volvió cada vez más difícil. El sistema de ventilación solo funciona cuando detecta movimiento, por lo que el suministro de aire fresco se detuvo y el diputado comenzó a sentir que se asfixiaba. Para hacer frente a la falta de oxígeno, utilizó un objeto metálico encontrado en el baño y hizo agujeros en la puerta para permitir que entrara aire. El espacio extremadamente reducido no le permitió dormir.
Rescatado por una limpiadora
Su calvario terminó el miércoles por la mañana, alrededor de las 6:00, cuando una limpiadora lo vio. Como ella no podía abrir la puerta desde el exterior, intervino el personal de seguridad de la policía militar con una palanca para forzar la puerta.
Trasladado al hospital
Después de ser liberado, Erens fue trasladado en ambulancia al Hospital Sint-Jan para recibir tratamiento por la falta de oxígeno. Se recuperó rápidamente, pero expresó su frustración porque el personal de recepción del hospital no hablaba neerlandés. Argumentó que, en situaciones médicas de emergencia, la comunicación en la lengua materna es crucial.
«Nunca volveré a olvidar mi teléfono»
De vuelta al trabajo, el político bromeó diciendo que probablemente nunca volvería a olvidar su teléfono. El incidente sigue siendo un ejemplo desafortunado, pero también algo cómico, de cómo una cadena de pequeños fallos y decisiones aparentemente insignificantes puede conducir a una situación extremadamente peligrosa.






Deja un comentario