
Dos semanas después de la ola masiva de migrantes, las autoridades españolas y marroquíes están intensificando su presencia en la frontera. Los que permanecieron escondidos de la policía, duermen en la calle y viven con miedo a la violencia. “No tengo futuro en Marruecos”, dice un joven de 20 años.
(Personal: España y Marruecos / Migración y Sociedad)
A finales de julio de 2026, aproximadamente 80.000 personas Cruzaron la frontera entre Marruecos y Ceuta, el enclave español del norte de África. La ola masiva fue desencadenada por una combinación de factores: la pobreza extrema y la falta de perspectivas en Marruecos, un rumor relacionado con un juicio de la Corte Suprema de España, y tensiones diplomáticas entre Rabat y Madrid.
¿Quiénes son los que se quedaron?
Aunque la mayoría fueron devueltos a Marruecos en las primeras 48 horas, entre 8.000 y 11.000 migrantes Todavía estoy en Ceuta. Viven en condiciones extremadamente difíciles. Los centros de alojamiento están superpoblados y muchos duermen en las calles, en los rincones escondidos. Una amina de 20 años le explicó a VRT NWS cómo intenta sobrevivir: “Me estoy escondiendo, eso es todo lo que puedo hacer. Porque nos están buscando”. .
El peligroso viaje
Amine nadó a pocos kilómetros de Ceuta, el mismo día que se difundió la noticia de que la frontera estaría abierta. Dice que conoció a un marroquí que vive en Ceuta, que le dio ropa y zapatillas, porque perdió los zapatos mientras nadaba. Desde entonces, a veces dormía en el techo de su apartamento y cargaba su teléfono con otra mujer marroquí.
Peligros y violencia
Amine dice que se aísla para no atraer la atención de la policía, que patrulla la noche. También evita áreas boscosas o montañosas, porque según él, las autoridades los ahuyentarían con violencia. También advierte que las niñas y menores son extremadamente vulnerables, con relatos de abuso sexual cometido durante o después del cruce.
Desinformación y propaganda
En las últimas semanas, las imágenes de Ceuta se han convertido en un campo de batalla informativo. Se ha presentado en línea una grabación de video de un equipo de filmación belga (VRT NWS) como prueba de que los periodistas han estado organizando una escena con un menor marroquí para manipular la opinión pública. En realidad, los periodistas hicieron un informe sobre la situación de los menores no acompañados. Este caso es un ejemplo de cómo se utilizan la desinformación y la propaganda para manipular el discurso público en las crisis migratorias.
La reacción de las autoridades
España reaccionó con firmeza, con el primer ministro Pedro Sánchez declarando que el asalto a Ceuta es una “violación de la integridad territorial” de España. Se han tomado medidas para fortalecer la seguridad fronteriza. Las autoridades marroquíes también anunciaron que habían arrestado a casi 300 personas tratando de llegar a Ceuta y más de 60 personas acusadas de fomentar la migración ilegal a través de las redes sociales.
Conclusión
La crisis de Ceuta saca a la luz una realidad compleja, donde la pobreza y la desesperanza chocan con la estricta política fronteriza de la Unión Europea. La historia de Amine es solo una de las miles de historias de personas que arriesgan todo por una vida mejor. Al mismo tiempo, la ola de desinformación que rodea a esta crisis muestra cuán fácilmente se pueden manipular las narrativas de migración en la era digital.







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